¿Quén sufre la violencia hacia las mujeres?
En febrero de 1996, unos policías de Catanzaro, Italia, dieron el alto a Grace Patrick Akpan para comprobar su identidad. Cuando les dijo que era ciudadana italiana, afirmaron: “Una negra no puede ser ciudadana italiana”, y la describieron como “una prostituta de color” por la radio de la policía. Los agentes la agredieron físicamente y Grace tuvo que pasar dos semanas en tratamiento hospitalario al quedar en libertad. En octubre de 1999, casi tres años después, la justicia declaró a los agentes culpables de abuso de autoridad y de causar lesiones a Grace Patrick Akpan, a pesar de lo cual sólo fueron condenados a permanecer durante dos meses en régimen de libertad a prueba.
Un abuso universal
Es fácil pensar que los abusos de derechos humanos los padecen otras personas en zonas en conflicto o represión política. Sin embargo, la realidad demuestra que la violencia contra las mujeres no es un abuso exclusivo de ningún sistema político o económico. Se da en todas las sociedades del mundo y sin distinción de posición económica, raza o cultura. Afecta tanto a jóvenes como a personas de edad avanzada. Dondequiera que uno viva, siempre habrá mujeres sufriendo situaciones de violencia.
Daños a largo plazo
Las consecuencias de la violencia contra las mujeres van mucho más allá del daño físico inmediato a la víctima: para muchas mujeres duran toda la vida. Quienes han sido víctimas de violación pueden sufrir embarazos no deseados, infección por VIH/sida y el rechazo de la comunidad. Entre los efectos a largo plazo de la violencia contra las mujeres se cuentan el consumo de alcohol y drogas, la depresión y otros trastornos psíquicos, y el suicidio.
Daños generalizados
Las repercusiones de la violencia contra las mujeres se extienden a sus familias y sus comunidades. Los niños son particularmente vulnerables cuando están expuestos a ella.
La violencia o las amenazas de violencia crean una atmósfera de temor que limita la vida de las mujeres en todos los ámbitos. Cuando las mujeres ven coartada su vida por la fuerza o el temor, la sociedad se empobrece económica, política y culturalmente.

